domingo, 13 de noviembre de 2011

LA EVOLUCION ES LA SOLUCION

La teoría de la evolución de Darwin, nos abrió los ojos respecto al modo de como los seres vivos se habían adaptado al medio donde viven, cambiante en todo momento, aunque muchas veces no lo notemos a escala de tiempo humana. Pero incluso a fecha de hoy, no hemos sabido o no nos hemos puesto de acuerdo en los mecanismos que inducen o provocan la evolución de una especie, para convertirla en otra o mejorarla. La única evolución que hemos visto a nuestra escala de tiempo, a parte de la de los Pokemon, es la tecnológica. Pero esa no esta marcada por el ADN si no por el DINERO.

Watson y Crick descubrieron en 1952 la estructura molecular del ADN, lo que bastantes años, estudios e investigaciones después nos ha llevado a conocer el genoma humano. Es decir, el “mapa” de nuestros genes. Todos los seres vivos tienen esta molécula de ADN en sus o su célula. Casi todo el espectro de la investigación científica admite que es en el ADN donde están las claves para que los seres vivos hayan evolucionado como lo han hecho y para que lo hagan en un futuro. La discusión es, cómo se hace.

Y las discusiones subieron de tono entre dos darwinistas que no coincidían en el mecanismo de la evolución. Stephen Gould (que incluso ha salido en los Simpson) y Richard Dawkins. Ambos parten de la idea de que para que haya un cambio evolutivo, tiene que haber un cambio brusco y no paulatino en el gen que produce ese cambio. Pero mientras el primero habla de la relación del medio donde se habita con la evolución de los genes, para adaptarse a ese medio, el segundo habla de los genes como si fuesen “entes” que por si solos controlasen los cambios a su libre albedrío. Desafortunadamente, tuvo que llegar la muerte del primero para que se reconciliasen y dejasen de discutir entre ellos.

¿Qué gen evolucionaría en Stephen Gould para querer reconciliarse con Dawkins al final de sus días? O quizá es que los sentimientos humanos, que nos diferencian del resto de las especies de este planeta, no están descritos en el genoma y por el contrario sí lo están en eso que los humanos hemos dado en llamar conciencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario